Como ya sabemos, el  es producto de origen vegetal que proviene de las hojas del árbol Camellia Sinensis. El hombre procesa esta planta para conseguir que esta planta mantenga inalterable sus propiedades el mayor tiempo posible. Diversos son los procesos para conseguir los distintos tipos de tes, mediante deshidratación y oxidación.

¿Cómo sabemos si un té ha sido bien trabajado?

El aroma, el tacto, el aspecto visual y el paladar son los que determinan la calidad de un té.


EL ASPECTO

El buen té se distingue por ser homogéneo en tamaños de hoja, que no tenga tallos desproporcionados, cuerpos extraños u otros elementos que hagan que el té no se vea limpio. El color también influye a la hora de diferenciar cada tipo de té. Por ejemplo, el té blanco suele tener un color blanco plateado.

EL TACTO

Para el té verde y el té blanco es fundamental la edad. Un té con muchos años suele tener un tacto muy quebradizo. De todas formas, hay otros factores como el aroma y el sabor, para diferenciar el buen té.

El aroma

Se tiende a evaluar el buen té solo por el aroma. Muchos son los aromas que se pueden agregar al té, pero no es un aspecto definitivo, aunque sí muy importante.

EL PALADAR

Las etapas anteriores son pre-evaluativas, pero es en boca donde vamos a determinar la calidad del té. Cada tipo de té tiene sus distinciones y es importante estar constantemente degustando distintas variedades, eso te permite almacenar experiencias ante cada variedad e ir distinguiendo las sutilezas gustativas que le otorgan a un determinado té, un valor especial.


¿Cómo evaluar la calidad de un buen té?


Técnica Apropiada

Cada variedad de té requiere unos tiempos y una temperatura de infusionado. Esto es importantísimo a la hora de evaluar el buen té. Con temperaturas altas, las papilas gustativas reaccionan perdiendo sensibilidad, no es recomendable degustar un té sobre los 70 grados centígrados. Al beber, sorbete, si bien no es muy decoroso, la incorporación de aire facilitara el trabajo olfativo que se produce siempre en la experiencia gustativa.

Color de infusión

Una vez lista la infusión y antes de degustar aprecie el color de la infusión, puede dar pistas de la calidad. Para ello hay que haber tomado varias tazas de distintos tipos y calidades de té para poder reconocer color, intensidad de color y transparencia según tipo. Si está comenzando no lo considere, pero guarde en su memoria para futuras comparaciones. Existe la idea de que el té entre mas oscuro mejor, absolutamente falso. A modo de ejemplo el té de Darjeeling en el norte de India, tiene un color de infusión color oro cristalino, en jerga nacional lo etiquetaríamos peyorativamente como “agüita de calcetín”, sin embargo es considerado el Champagne de los tes a nivel mundial, es una verdadera experiencia en boca, los que hayan probado un verdadero Darjeeling sabrán perfectamente a lo que me refiero.

Armonía y Carácter

Cada infusión de té, entrega una compleja combinación de sabores y aromas con distintas intensidades. La armonía esta dada por la convivencia de todas estas sensaciones. Y el carácter por como alguna de estas sensaciones resaltan sin neutralizar al resto. Para mi un té de calidad superior, debe combinar ambos conceptos.

No olvidar el té

A veces nos encontramos con tés que contienen tantos saborizantes que el té pasa a ser solo un rotulado. Un té saborizado con calidad siempre reconoce el sabor del té, y existen notables ejemplos en el mercado.

La mayoría de las veces, es difícil evaluar correctamente un té antes de comprarlo, como recomendación confié en marcas especializadas que le puedan informar la clasificación de té, el año de cosecha y le entreguen una referencia de cata.